Cuando Claudia empieza una conversación con esta frase ya se que tengo que dejar todo lo que tenga entre manos y ponerme a hacerle el adorno que necesita . Y siempre me lo dice una hora antes de irse así que siempre acabo pensando que adornos hacerle ( unas veces es para el pelo, otras para el bolso o bien para regalar a una amiga) y cosiendo corre que te corre para acabarlo en un plazo imposible. Pero como es una frase que escucho con bastante frecuencia, ya no me pilla de sorpresa y en cuanto la empieza a decir, preparo en un santiamén todos los bártulos, enchufo la pistola de silicona, saco las cajas de puntillas, lazos y abalorios y ya estoy preparada para un nuevo "trabajo relámpago".
Y este es el resultado de uno de estos ataques por sorpresa. Un pequeño tocadito para alegrar una tarde gris y lluviosa. Un trocito de fieltro, un botón forrado, unas cuantas puntadas y listo para lucir con alegría.



Ya os iré enseñando poco a poco algunos más de estos "tocaditos expres"
Besos para todas y hoy especialmente para Claudia